viernes, 1 de julio de 2011

Pauline Nordin de cerca - 1º parte

Poco me importa qué está comprobado científicamente sobre cuál es la mejor manera de entrenar, comer, dormir, sentirse, ser. Cuando me encuentro en la playa con el Sol naciente como mi único compañero me hago correr, correr y correr hasta que mi corazón me diga detente. Entonces le pregunto a mi corazón "¿podrías detenerte si quién amas se estuviese muriendo y tienes que correr por su vida?" Entonces continúo corriendo, siento mis pulmones como por estallar, estoy puesta.

Cada día que voy al gimnasio estoy ahí para superarme. No me permito dudar. Lo que le pida a mi cuerpo él me lo da. No conoce la palabra "no" porque no reconozco la palabra "no" cuando entreno.

No hay pesos tan pesados, sólo necesito continuar intentando levantarlos. Dejo el miedo a un costado y activo el "modo máquina". Sólo son pesos, no me matarán, son fáciles si quiero que lo sean. Mis músculos y articulaciones no pueden verlos, son ciegos, así que les prometo que pueden tomar la carga porque no hay otra manera.

Cada vez que me doy un ultimátum: Si realmente deseo triunfar debo levantarlo, realizo las repeticiones que tenía programadas para completarlo. De ninguna manera cederé, no me gusta fallar. Estoy aquí para ganar.

Hago una o dos repeticiones porque amo levantar barras cargadas y mancuernas pesadas. No me importa si la ciencia dice que no construyes la mayor masa muscular de esa manera. Hago lo que amo. No necesito un horario programado, un plan perfecto o contar series. No necesito sentir la quemazón o aislar algún grupo muscular. Aunque sepa que conduciría a un mejor físico no cambiaría mi enfoque puesto que tengo una pasión por lo que hago y cómo lo hago.

Hago peso muerto porque significa poder para mí. No escucho a los que creen que hace tu cintura gruesa. Eso es basura para mí.

Cuando hago sentadillas tengo venas estallando en mi frente y sé que no soy hermosa en ese momento ¿Podría importarme? No estoy ahí para ser hermosa. Para mí, si recuerdo cómo me veo cuando entreno, podría decir que entrené como una demente. Sólo me preocupa batir mi mejor marca y mostrar los pesos que no me asustan.

No sigo ninguna dieta focalizada, tengo las mías propias. Nunca hago carbohidratos bajos o de alto grado en grasas o sin grasa o lo que sea. Hago lo que creo. No creo en seis comidas al día, creo en sentirme hambrienta en algún momento del día y disfrutar de grandes comidas en otros. Continuaré comiendo porciones extremadamente grandes de vegetales, tomando diferentes mezclas de proteína, aminoácidos, cápsulas de aceite de pescado, minerales y vitaminas de las que creo.

Me veo como una guerrera, una luchadora. Hago lo que tengo que hacer, lo que quiero hacer. Amo la necesidad de ser disciplinada. Amo estar a cargo de mis sensaciones en vez de dejarlas a mi cargo.

Sigo a mi corazón, él sabe en qué dirección debo ir. No tengo ningún plan, sólo mi impulso. Eso y solamente eso es lo que me mantiene en movimiento.

Pauline.

No hay comentarios:

Publicar un comentario